Cuando uno vive en la oscuridad
se acostumbra a que las pesadillas lo acompañen
se alimenta de los clamores desesperados
se cubre cada noche con la soledad inmaculada del alma misma
Cuando uno vive en la oscuridad
es participe de los ritos más perversos
es un mudo espectador en aquelarres que emanan lo carnal
es tan solo una rosa en el cementerio maldito que ha profanado
Cuando uno vive en la oscuridad
las risas malvadas y demoniacas que rondan entre las sombras se vuelven leves murmullos que estremecen
las mariposas que se han teñido con señales de muerte son lo único que aletea en derredor
y el único sonido que persiste cuando el sol lángidamente se posa en los cielos
es el de esta pluma escribiendo.
Cuando uno vive en la oscuridad,
ya no hay nada más que temer. . .
Satírica demencia
Bienvenido a un mundo desconocido,un lugar en el que tus pesadillas se hacen realidad,en el que los sueños más perversos y las ilusiones más banas toman la forma que jamás esperabas,un cabaret en el que las putas son doncellas inmaculadas y las espinas de las rosas tienen un aroma afrodisiaco,un infierno en el que vas a arder y nunca querrás apagarte... mi mundo.
lunes, 29 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Duele
Duele tu ausencia
Duele no tenerte
me duelen las caricias que aún no nos damos
me duelen los besos que no hemos probado
Duele no saber de ti
Duele incluso pensarte
me duelen las dulces palabras que no te he dicho
me duele la desesperanza que por las noches me abraza
Duele sentirte mio y despues alejarnos
Duele que me quieras y no estes a mi lado
me duelen las angustias de no sentir tu mano entre la mia
me duelen esos lugares que no hemos visitado
Duelen los ayeres sin haberte conocido
Duele el presente en el que no estas conmigo
me duele anhelar tus hermosos labios porque se que deseas los mios
me duele que no estemos juntos otro día más
Duele cada vez que miro la ventana y lanzo tu nombre al viento
Duelen esas ilusiones que dentro de mi van creciendo
me duele lo que callas y me duele hablarte
Duele que no estemos ahora juntos caminando de la mano
por eso...me duele amarte.
Duele no tenerte
me duelen las caricias que aún no nos damos
me duelen los besos que no hemos probado
Duele no saber de ti
Duele incluso pensarte
me duelen las dulces palabras que no te he dicho
me duele la desesperanza que por las noches me abraza
Duele sentirte mio y despues alejarnos
Duele que me quieras y no estes a mi lado
me duelen las angustias de no sentir tu mano entre la mia
me duelen esos lugares que no hemos visitado
Duelen los ayeres sin haberte conocido
Duele el presente en el que no estas conmigo
me duele anhelar tus hermosos labios porque se que deseas los mios
me duele que no estemos juntos otro día más
Duele cada vez que miro la ventana y lanzo tu nombre al viento
Duelen esas ilusiones que dentro de mi van creciendo
me duele lo que callas y me duele hablarte
Duele que no estemos ahora juntos caminando de la mano
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| Emily Skellington |
Besos...
Besos de un futuro en el que solo tu silueta se encuentra
Besos desvelados de noches amorosamente bellas
Letras muertas transformadas en caricias ahora visibles
Palabras que son un refugio para el miedo más perverso
roses delicados que iluminan la noche más oscura
Besos hermosos e interminables quisiera darte
besos lentos,tiernos,humedos y casi sacrílegos
besos...
besos en los que no tengas que escuchar de mi una sola palabra
pero sientas cuanto te quiero
Besos... Así son mis besos que llevan tu nombre.
Besos desvelados de noches amorosamente bellas
Letras muertas transformadas en caricias ahora visibles
Palabras que son un refugio para el miedo más perverso
roses delicados que iluminan la noche más oscura
Besos hermosos e interminables quisiera darte
besos lentos,tiernos,humedos y casi sacrílegos
besos...
besos en los que no tengas que escuchar de mi una sola palabra
pero sientas cuanto te quiero
Besos... Así son mis besos que llevan tu nombre.
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| Emily Skellington |
lunes, 22 de agosto de 2011
Camino al hospital...
Otra noche me encuentro camino al hospital
nuevamente he de respirar ese maldito aroma a anestecia
una vez más me encerrarán en esas escalofriantes paredes blancas,
mi cuerpo tiembla de solo imaginar sentir una de esas incontables agujas
¡Oh! Esas estúpidas y aterradoras agujas,¡como las detesto!
Desde ya mismo puedo percibir el sonido que hace el plastico al ser retirado de ellas.
¡Me repugna todo! ¡Las jeringas! ¡las batas! ¡el suero! ¡las enfermeras que temerosas se acercan!
pero sobre todo...sobre todo odio aquella pestilencia fúnebre,es eso lo que me hace trizas,
cada vez que camino por los pasillos del hospital me respira la muerte
susurra a mis oidos y me abraza tan calidamente
que parece consumir lentamente cada rastro de vitalidad de mi ya moribunda carne.
Alguién llama a la puerta,mamá ha tomado las llaves.
Es hora de partir. . .
Emily Skellington
nuevamente he de respirar ese maldito aroma a anestecia
una vez más me encerrarán en esas escalofriantes paredes blancas,
mi cuerpo tiembla de solo imaginar sentir una de esas incontables agujas
¡Oh! Esas estúpidas y aterradoras agujas,¡como las detesto!
Desde ya mismo puedo percibir el sonido que hace el plastico al ser retirado de ellas.
¡Me repugna todo! ¡Las jeringas! ¡las batas! ¡el suero! ¡las enfermeras que temerosas se acercan!
pero sobre todo...sobre todo odio aquella pestilencia fúnebre,es eso lo que me hace trizas,
cada vez que camino por los pasillos del hospital me respira la muerte
susurra a mis oidos y me abraza tan calidamente
que parece consumir lentamente cada rastro de vitalidad de mi ya moribunda carne.
Alguién llama a la puerta,mamá ha tomado las llaves.
Es hora de partir. . .
Emily Skellington
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